BIENESTAR TOTAL.

La base representa la ESTRUCTURA de nuestro cuerpo; así, nuestros huesos, músculos, ligamentos, tendones deben tener un buen funcionamiento. Por ejemplo, sabemos que nuestro cerebro es el centro de operaciones desde donde se reparten las señales u órdenes a todo nuestro cuerpo. Si en la zona cervical existe una subluxación, estas señales encontrarán interferencias en su trayecto. Otro ejemplo más sencillo es que si te golpeas ote fracturas un hueso esto te provocará mucho dolor.

Un lado de la pirámide representa el componente QUÍMICO relacionado con la nutrición y las toxinas que constantemente ingresan y salen de nuestro cuerpo. Si tienes una buena nutrición, esto ayudará a mejorar el funcionamiento de tu organismo para que pueda cumplir a la perfección sus funciones. Entre ellas se encuentra la capacidad de desalojar del cuerpo todas las impurezas, desechos y toxinas que se acumulan en su interior debido a la gran contaminación del medio ambiente e inclusive a los productos químicos que contienen los alimentos que ingerimos.

El otro lado representa el componente EMOCIONAL que probablemente sea el menos comprendido por la poca importancia que por muchos años le dio la medicina convencional aunque, no por ello, es menos importante que los anteriores. La acumulación de emociones no solo deteriora la relación que tenemos con las personas que nos rodean, también afecta nuestro interior. Así, por ejemplo, la pena de perder a un ser querido o la ira y el coraje pueden causar daños a nuestro sistema nervioso.

 

A diferencia de la medicina convencional, que se centra en tratar la enfermedad una vez que ésta se presenta, el nuevo concepto de bienestar total, basado en un enfoque holístico, busca mejorar la salud del individuo para evitar la enfermedad.

 

Ésta es una de las razones principales del incremento y aceptación de este tipo de tratamientos, pues las personas reconocen la necesidad de buscar una alternativa a la medicina tradicional que les ayude a alcanzar y a mantener una salud óptima.

El quiropráctico también se preocupa por su salud total. Muchos factores de su estilo de vida, tales como actividades físicas, trabajo, dieta, medio ambiente, afectan su bienestar; por lo tanto, él puede recomendar ejercicios o sugerir una forma correcta de dormir con el fin de desarrollar hábitos saludables. El quiropráctico es mucho más que un recurso para aliviar su dolor. En última instancia, la meta del tratamiento quiropráctico es restaurar el cuerpo a su estado natural para obtener una salud óptima. Para lograr esto, utiliza una variedad de métodos para su tratamiento que incluyen ajustes manuales, masajes, terapia del punto de gatillo, nutrición, terapia emocional, rehabilitación y ejercicios.

El cuerpo tiene una capacidad notable de curarse y de mantener su propia salud, el objetivo principal del tratamiento es simplemente eliminar los obstáculos que interfieren con la habilidad curativa natural del cuerpo.